PROGRAMACIÓN 2026



Cuatro payasos se disponen a hacer una versión de la opera italiana "Pagliacci". La carpa no está lista, las tareas se mezclan y las escenas empiezan cuando pueden. Entre intentos, repeticiones y desvíos, la ópera aparece y se desarma al mismo tiempo. Todo ocurre ahí, a la vista del público que espera el final. Y aun así, siguen. ¿La terminarán?

Dirección: Chino Castillo
En escena: Daniela Abayay, Renzo Bechler, Pablo Campetella y Esteban Vallejos
Dramaturgia: Pablo Campetella
Diseño Escenográfico: Grupo Socarrones
Diseño Lumínico: Dayana Abayay"
Música Original: Esteban Vallejos
Diseño Gráfico: Fauna Arte Visual
Fotografía: Agostina Leda Rosso


Baila primero, piensa después. 
Ese es el orden natural de las cosas.

Samuel Beckett

La comedia es el lugar de los mortales. Sucede en el equívoco, en el accidente, señala lo risible, el error, lo que quisiéramos que quede oculto. Tropezarse con una cáscara de banana sería la metáfora perfecta. Perdemos el control, nos muestra nuestra parte vulnerable y no nos queda otra que llorar o reír. El mundo también se fue al tacho, está roto. Es algo que sabemos todos y aunque nunca perdemos la esperanza todo alrededor es horrible. Entonces bailar es hacer un pequeño escándalo, una forma de salir andando en medio del caos. 
El Bolero de Ravel va del pianísimo al estallido en un motivo que se repite, y se repite, una y otra vez. Lo que apenas se escucha luego estalla y lo que no se escucha emerge con fuerza. Bolero significa un cuerpo que intenta volar: volar/bolero. Ida Rubisntein bailó El Bolero por primera vez en 1928. Jorge Don lo hizo en Los unos y los otros y se volvió inolvidable. Ya otros lo hicieron entre guerras pero ahora está todo roto. La obstinación absurda de la pieza musical se instala como tema en un mundo hecho de fragmentos, como en los sueños. 
El escenario es el lugar para olvidar el lenguaje que escribieron para otros y bailar al borde de lo esperado. Lo que se repite, lo que se desarma. La cosa se mueve, puja por ser humano, se humaniza con obstinación por aparecer. La cosa crece, toma cuerpo y baila. Bailar como si fuera la única manera de seguir respirando. 
Bailar en un campo minado y esperar no volar en pedazos.

Diseño sonoro y música en vivo Celeste Cielo Marcón       
Diseño de iluminación  Franco Muñoz 
Diseño escenográfico y vestuario  Santiago Pérez 
Foto y video Juliana Di Blasio 
Dibujo y Diseño gráfico Magda Hidalgo  
Creación en escena y producción Cecilia Priotto 
Creación y Dirección Cipriano Argüello Pitt
Coproducción con Sala Quinto Deva y La casa de las Bestias

Recuerdo familiar, memoria colectiva.
10 micro-relatos atravesados por la historia argentina del siglo XX.
Teatro de archivo: el anecdotario de dos familias. Hecho de lo que se buscó recordar pero también de silencios, de huecos e incongruencias.

Actuación y recopilación de historias: Lucía Castaños Manavella 
Dramaturgia, dirección y recopilación de historias: Fwala-lo Marin  
Proyecciones, producción, diseño gráfico y redes: Dani Barrionuevo 
Diseño y operación de iluminación: Emilia Bravo 
Composición y producción de música original: Martín Carvajal 
Diseño y construcción de objetos artísticos: Constanza Gianola
Ilustraciones y actuación audiovisual: Lisandro Barrionuevo 
Diseño y realización de vestuario: Blanca Julia Gómez
Dirección de coreografía de Selva: Ludmila Rossetti 
Realización de estructuras: Gastón Nieva  
Voz en off de Baudilia: Ely Burba 
Fotografía y teaser: Victoria Vaccalluzzo

Esta sala cuenta con el apoyo del INT, AGENCIA CBA CULTURA y de Subsecretaría de Cultura